Biografía

 

Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos

 

Obispos Anteriores

 

Mons. Alfredo Torres Romero

 

El 29 de septiembre de 1980 fue designado por la Santa Sede; ya en el pontificado del Papa Juan Pablo II, el segundo Obispo de Toluca, Mons. Alfredo Torres Romero (1922-1995). Permaneció al frente de la diócesis hasta su muerte, en 1995 (15 de octubre).

Con Mons. Torres llegó un nuevo aliento para el trabajo pastoral organizado. El libro "Estructuras diocesanas y pastoral orgánica", escrito por él, marco el rumbo de tareas pastorales con un nuevo espíritu. Se cambió la estructura organizativa de Foranías a Decanatos, los cuales se agrupaban en zonas pastorales. Actualmente se cuenta con 124 parroquias integradas en catorce decanatos y seis zonas pastorales. La Diócesis de Toluca, de contar con más de 11 mil kilómetros cuadrados en su origen, se redujo a 7,917, pues de su territorio se desmembraron las Diócesis de Ciudad Altamirano y Atlacomulco, la primera, en 1967, y la segunda, en 1984. Toluca forma parte de la Región Pastoral Metropolitana Circundante. Su población actual oscila entre dos millones quinientos mil y tres millones de habitantes. Es una de las siete Diócesis que se encuentran dentro del Estado de México. El número actual de sacerdotes es de trescientos, en números cerrados. Durante el período episcopal de Mons. Torres aumentaron notablemente los movimientos y organismos laicales, ofreciendo fuertes experiencias de Dios. Los laicos fueron descubriendo su dignidad, identidad y misión eclesial y fueron abriéndose a una espiritualidad propia del laico, con mayor presencia y participación, tanto en tareas pastorales tradicionales, como en el quehacer en las estructuras temporales, de acuerdo con sus características y riqueza de carismas. La pastoral se vigorizó con varios documentos, entre los que se encontraban orientaciones del obispo, el documento de Puebla, correspondiente a la III Conferencia Episcopal Latinoamericana, sobre todo en los aspectos de comunión y participación, y la esperada promulgación del nuevo Código de Derecho Canónico. Con base en las normas e iluminación de estos documentos, se emprendieron actividades que desembocaron en la preparación del Primer Sínodo Diocesano, cuyo proceso tuvo como distintivo notable la amplia participación de presbíteros, religiosos, religiosas y laicos, hombres y mujeres de toda condición y procedencia. Después de siete años de labores sinodales, Mons. Torres promulgó el Primer Sínodo Diocesano el 15 de agosto de 1995.

La designación del Obispo Auxiliar Mons. Francisco Robles Ortega, el 5 de junio de 1991, fue una circunstancia que revitalizó y alentó la vida pastoral diocesana.